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sábado, 28 de marzo de 2009

ANA

Aquella tarde, Ana, se sintió especialmente cansada. Miró a Mario, su marido, llevaba años mirándolo, no estaba muy diferente de cuando se conocieron, algunas canas y algo más de peso. Por lo demás casi diría que era el mismo hombre taciturno, razonable, con los pies en la tierra, de veinte años atrás.

La noche que se conocieron la pasaron deambulado por las calles solitarias del pueblo. Al amanecer, en la casapuerta, Mario le cambio el adiós por un te quiero y un sol cálido, madrugó en los ojos de Ana.

Ella lo buscó, desanduvo la noche anterior hasta encontrarlo, sin decir nada se sentó a su lado, en la cafetería Mar y sus manos doblaron servilletas, pájaros de servilletas de papel. Desde entonces la distancia entre dos besos se hizo más corta que el día.

Pero aquella tarde, Ana, estaba tremendamente cansada, miró a Mario y sintió un tijeretazo en los párpados , entonces supo de donde le venía el cansancio. Del cuerpo, de todos los cuerpos, de su propio cuerpo, del cuerpo de Mario y de todos los cuerpos que la habían rozado, respirado. Ana siempre fue demasiado leve, demasiados pájaros de papel en sus manos y Mario llevaba años tirándolos a la papelera, sujetándola, convencido de aportarle la estabilidad, la realidad que ella necesitaba. Pero aquella tarde, cuando Mario volvió del trabajo, en las ventanas, en las mesas, en las sillas, en el suelo, por todas partes había pájaros, pájaros de papel de libro. ¿Qué has hecho? Preguntó Mario, desconcertado. Ella le miró, como si realmente lo estuviese viendo, guardó silencio unos segundos y le dijo:
-Me cansé de los cuerpos, desde ahora te voy a soñar-
Al escuchar las palabras de Ana, Mario, por primera vez en su vida, sintió bajo sus pies arenas movedizas.

18 comentarios:

rodri dijo...

el cansancio de los cuerpos...nos hace quere ser seres étereos y volar...
BESOS

El sereno de los faros dijo...

la realidad cambia. Se ve en los cuerpos. Cantidad de nombres que llevamos con nosotros. Las relaciones se aplacan, necesitan ser soñadas. Necesitan reinventarse.

Hermoso relato Juana,
besos.

Roberto Esmoris Lara dijo...

¿Y si uno fue siempre un pájaro de papel soñando que es persona?
¿Y si esa persona compañera ni siquiera fue el sueño de un pájaro de papel?
"Los signos" (diría Rayuela)a veces son tan confusos como el mensaje de los ángeles.
Pero tu Ana es la Ana que yo sueño, aunque nunca aprendí a construír esos hermosos pájaros que hasta mueven sus alas.
Si eres Ana, enseñame, amiga, Luna Azul.
(Qué hermoso relato!)
Besos del REL

Rayuela dijo...

Desandando la noche leo tu cuento, es tan hermoso, que no puedo resistir la tentación, así que, con tu permiso...

Mario supo que, una vez transformado en sueño, ya no sería Mario. Ya no habría su imagen en el espejo,ya no sería sombra de su propia sombra.
Y empezó a hundirse en las arenas movedizas de su futuro,viendo como Ana levantaba vuelo y fosforecía con luz de luna.
Los pájaros durante años tirados a la papelera volvieron a la vida en aleteos luminosos,y emprendieron el viaje junto a los otros pájaros, los que Ana había hecho con papel de libros.
Hoy sobrevuelan cierto patio, donde alguien, con nombre colorido,dibujó una rayuela con tiza del color de la canela.


Mil besos,querida amiga!

VISION DE ARLEQUÍN dijo...

Mario debió morirse por dentro o cuando menos secarse. Vaya, el hombre es un ser que debe sentirse amado para sentirse vivo. Pobre del personaje. Yo no quisiera estar en sus zapatos. Quizas volando se puedan solucionar muchas cosa, pero la arena lo hace todo lento y desesperante. Yo tambienhe imaginado... incluso que existo.

Me ha gustado mucho post.

Te dejo un abrazo y beso desde México.

Yo siempre fiel a tu blog.

nos vemos pornto, ciao...

"LA vida esungran circo, pero sin espectadores"
__________

Desalentado, busco y busco un signo,
un algo o alguien que me sustituya
que sea como yo y en la memoria
fresca de todo aquello, susceptible
de tenue cuna y cálido susurro,
perdure con el mismo
temblor, el mismo hálito
que tuve la primera
mañana en que al nacer, la luz me dijo:
—Vuela. Tú eres el aire.

Si el aire se dijera un día eso...

(Rafael Alberti, poema:A LUIS CERNUDA, AIRE DEL SUR BUSCADO EN INGLATERRA)

JuanSe... dijo...

esas arenas movedizas que llegan muchas veces y en muchas ocasiones, tal vez para Mario la primera vez que las sintió, es tal vez el temor de perderla, es tal vez el temor de que ella quede para siempre en su reino de los sueños, soñandolo, añorandolo, sintiendolo en su interior, pero sin sentirlo en su exterior, donde en el momento en que te meten a un cajón todo, todo se vuelve interior, hasta el día que por algún motivo, nos convirtamos en mariposas y volvamos a sentir a esa persona que nos habíamos quedado soñando...

un abrazo

Rio abajo dijo...

Sí, arena bajo los pies, arena que te traga, mientras Ella inmóvil te contempla sin verte ya. Eso es, arena que se abre a tus pies que creistes base sólida. Sentirlo es el puro pánico análogo a cuando pasas el punto de equilibrio para lanzarte al vacío y sabes, ¡oh, sí lo sabes!,qeu ya no hay vuelta atrás:
Has perdido.

JUAN JES dijo...

Los milagros de la aurora

brujita dijo...

¡Es duro para el ave sentirse amarrado a tierra aunque sea por amor!...es duro tirar del otro para forzarlo a volar, cuando él no tiene alas ni intención de crearlas, por muchas muestras que le dejen sobre mesas y sillas para que poco a poco conozca que existe algo más...Los libros ayudan a volar allá lejos pero lueg...mejor convertirlos en pájaros puros que vuelen y vuelen para así seguirlos...
Comprendo a Ana pájaro junto a un Mario ancla...

Bellísimo relato. Un besito volado.

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

"Me cansé de los cuerpos, desde ahora te voy a soñar..."

Tremenda sentencia, el resto es el ruido del derrumbe, la explosión interior que termina con todo. Bello me encanta todo lo que escribís, venir leerte y con ganas de llevarlo para ponerlo entre mis cosas favoritas de relectura. Gracias por tu visita. Y un beso enorme.

CROMOSOME dijo...

El poder de los sueños hace sentir y apreciar la realidad aterrizando la mente, cuerpo; y sosteniendo las palabras que salen desde el alba. Los sueños sí son un tema agradable de tratar, puedes sacar cuan variante de los volátiles paisajes y resonantes homogéneos. Perfecta combinación de sueño y amnesia asediada.

Perfecto: Saludos

JuanR Cuchhi dijo...

de lo que estamos hechos, legos de diferentes colores y formas inconclusas...

besos alados.

Grettel J. Singer dijo...

ah, lunaazul, qué bello cuento. sí, en una relación alguien siempre debe cuidar el vuelo cuando el otro anda raso y entumido. muy lindo.

Antonio Castellón dijo...

Me gusta mucho la poesía de tu prosa, Lunaazul.
Y este cuento es una preciosa muestra.
Lo que llego a entender es que Ana es una mujer soñadora y Mario no, es un buen hombre, pero racional y materialista por necesidad. Y llega un momento en que Ana ya está harta de realidades y quiere vivir sus sueños.
Me encanta el ultimátum de Ana, la resolución que deja a Mario sobre arenas movedizas.

Un abrazo.

Darthpitufina dijo...

Pájaros que se evaden de la rutina, qué bella imagen. Una historia muy bien contada, felicidades.

Una sonrisa

CeLeS! dijo...

Creo que es hora de soñar a Lila.


Qué hermoso escribís! Estoy sonriendo! :)

Emilio dijo...

Precioso relato, y qué miedo si alguien me dice a mí lo mismo.

Un saludo

untalgregorio dijo...

Pajaros de papel y arenas movedizas. el origami persiste a todo tiempo y vuela.
un abrazo