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lunes, 17 de noviembre de 2008

A PESAR

A pesar que mi pequeño tesoro me hacía popular, mis visitas nunca se debieron a él.
Cuando entraba en la portería, Mercedes, una mujer robusta y de pocas palabras hacía tintinear la campanilla, al poco rato una voz lejana, dulce, preguntaba:
-¿quién es?-
-la nieta de Macías- contestaba Mercedes.
Entonces me colocaba ante el verdadero objeto que me llevaba a aquel lugar. Quedaba fascinada mirándolo, expectante, y de nuevo una voz como llegada de otro mundo, decía:
-ave maría purísima-
-sin pecado concebida- contestaba.
Y el torno oscuro, lento, giraba, ¡crujía como doliéndose! Olía a madera de años, caliente, seca y en su vacío venido de atrás, de aquel lugar cerrado a cal y canto, aparecían lo regalos: escapularios, recortes de ostias, estampas y carne de membrillo.
A fuera las chiquillas me aguardaban, ausente repartía mi pequeño tesoro y en mis ojos el torno gira, gira, gira, gira……

8 comentarios:

Rio abajo dijo...

¡Ah, los recuerdos! Cuan lejanos parecen y que presente están ¿verdad? Sobre todo los que dejan huella y casi todos son de menores de ojos asombrados y mente que vuela. Entonces los sitios, los lugares, las situaciones atraen como imán. Ese torno conventual.....al rodar dejó huella en La Luna.

lunaazul dijo...

Hola río abajo, es verdad, hay recuerdos que acompañan toda la vida y casi siempre vienen de cuando estrenabamos la vida.

Un abrazo

alfaganma dijo...

Me gustan, en general, los textos cortos, luminosos incluso en la oscuridad, cargados de lirismo, libres, rápidos, incluso con paradojas e historietas...
Hola, lunilla querida,...Seguiré leyéndote:-)

lunaazul dijo...

Hola Alfaganma, gracias por tu visita y por lo que dices, me encanta. Esta es tu casa, ven cuando quieras. Yo también soy de la provincia de Cádiz.
Un beso.

Javier dijo...

Que hermoso texto!
Lleno de recuerdos, olores, imágenes.
hay recuredos cotidianos, como este, que pasan desapercibidos para muchos. Pero algunos los guardamois como un tesoro para toda la vida.
Un aabrazo.--

Juan Cairós dijo...

Vaya, me ha encantado Luna, muchisismo. Una estampa, un recordatorio, las viejas fotos de los padres y abuelos en su cajita de hojalata...
Qué pena que nos dejas a medias, al menos a mí, que nunca supe el principio y tampoco el final.

Un besazo, amiga!

lunaazul dijo...

Javier gracias por tus palabras. Somos afortunados al poder conservar esos recuerdos.
Un abrazo.

lunaazul dijo...

Querido Juan, estoy segura que tu alma alada y poética es capaz de escribir el principio y el final de mis historias.
Um besazo amigo.