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domingo, 1 de febrero de 2009

LESBOS

Solían dormir juntas en una cama de 80. Fumaban cigarrillos y hablaban hasta que el sueño las vencía. Se conocieron, a los doce años de edad, en un curso de pintura y se volvieron inseparables.

Marta e Isa, dibujaban, en papel vegetal, estrellas y lunas, casas sin techos y pájaros gigantes, y en la pared de la habitación de Marta, un planeta al que llamaron Lesbos; un planeta amarillo con un enorme sol azul.

Algún día, solía comentar Isa, de nuestros omóplatos nacerán unas alas de color naranja y volaremos a Lesbos. Allí la espuma del mar sabe a algodón de feria y las flores susurran canciones de amor; hay libros en los bancos, en las aceras, en las puertas…miles, millones de libros y los interruptores conceden deseos…

Marta e Isa se conocían hasta la saciedad. Pegaditas en la cama se contaban secretos.

Pasaron los años y en una de las salidas nocturnas, Isa conoció a Juan y le entraron ganas de marido de hijos

Marta e Isa hicieron el amor en una cama de 80. Muy pegaditas se recorrieron sobre una ola de espuma blanca, encendieron todas las luces y unas alas fluorescentes empezaron a crecer de sus omóplatos. Pero Isa, quería a Juan y al amanecer dos líneas rojas se dibujaron en su espalda.

Marta estudió el vuelo de los pájaros, las corrientes del aire, las mareas y las fases lunares, practicó el despegue y el descenso, el vuelo rápido y la parada y cuando estuvo segura de saber todo cuanto necesitaba emprendió el vuelo hacía Lesbos.

8 comentarios:

FRANCISCO LEGAZ dijo...

Un relato precioso. No puedo decir más.
Gracias.

rayuela dijo...

Como siempre me dejás sin palabras, amiga Luna! Siempre con la respiración contenida y el corazón latiendo para escaparse.
Hermosísimo y delicado relato.


Te dejo un beso.
(y qué linda foto pusiste en tu perfil)

VISION DE ARLEQUÍN dijo...

WOW. Exelente tu blog, el retornar a los orígenes griegos dentro deun escrito (Lesbos, en este caso) habla muy bien del autor, mucha aplicacion. La tierra de la poeta Safo. Me ha gustado mucho tu escrito, sea quizás que tienes la bendición de tener al mar cercanamente. Dicen que los que nacimos en el mar traemos a éste en el alma y se nos quiere salir por los ojos, aunque la verdad es que le damos la oportunidad de que se derrame por nuestra pluma.

Desde México hasta Santa María de Cádiz, temando un saludo afectuoso y un abrazo.

Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:

¡Ay mi blusa marinera!
Siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera.

(Rafael Alberti, 1924)



Hasta pronto amiga. Por cierto, te ves guapísima en la nueva foto que has puesto.

"La vida es un gran circo, pero sin espectadores"

Kuki13 dijo...

Hola guapisimaaaa, cuanto tiempo sin poder leerte, oye, esta entrada es preciosa, de verdad, me encanta como escribes, pero eso ya lo sabias..... me alegro mucho de ver que sigues escribiendo cosas tan bellas, un besazo guapísima, me acuerdo mucho de todos, y de tí con un especial cariño, hasta prontito. BESAZO.

Elisa dijo...

Fantastico relato, una historia muy tierna y real. Supongo que las mujeres siempre hemos tenido presente ese planeta "lesbos"...
un besazo

Rolalola dijo...

¡¡¡¡Sin palabras!!!!! Potente, real, pasional, dulce y amargo; sabes lo que pienso de tus escritos Luna.

Son bellìsimos!!!! Beso enorme!

cpm dijo...

ojala Marta haya encontrado en Lesbos, lo que fue a buscar.

aclaración por palabras de mi blog,

al decir "me banca", es algo así como que esa persona me apoya, o sostiene, o mantiene economicamente, por su supuesto que en mi escrito todo esto está expresado en forma irónica.

Luna te mando un beso,y gracias por tu comunicación continua, me gusta saber de vos,chau...

El sereno de los faros dijo...

no lo había leído. está muy bueno. no me arrepiento de haberte elegido como escritora favorita. Sensato, ilusionista, delicado y de matices reales.