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sábado, 18 de octubre de 2008

LA DESCONOCIDA




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La mañana estaba fresca. Era miércoles, día de mercadillo, por lo que las calles estaban tranquilas, casi vacías. Como de costumbre me dirigía hacia la plaza de abastos y debía de estar muy ensimismada en mis pensamientos porque no la oír llegar, de pronto estaba allí , a mi lado.

-no te lo creerás pero tengo calor- dijo la mujer, dirigiéndose a mí.
-cualquiera que me vea sin mangas dirá que estoy caliente (una observación muy típica de mi pueblo), pero de caliente nada que yo no tengo ni sofocos-.

Pesé que sería un comentario de paso, pero no, la mujer siguió hablándome.

-cincuenta y cinco años y tengo la regla, mis tres días-.

¡Vaya! empezamos con las intimidades y como es normal es este lugar donde nací, la mujer no mostró en menor pudor.

-ahora que mi madre hasta los cincuenta y siete y mi hermana a los cincuenta y seis y yo llevo el mismo camino y no será porque no he sufrido, lo mio he sufrido, pero mira que bien estoy-.

Y la miré. Una mujer rubia, de aspecto apacible, algo entrada en carnes y la piel aún tersa: solo unas pequeñas marcas en la frente y en la comisura de los labios endurecían su rostro.

-dos años cuidando a mi madre enferma hasta que murió y a los seis meses mi padre, de la noche a la mañana, no sé que es peor-.

De pronto la mujer se paró delante de mí cortándome el paso, acercó su cara a la mía, bajó la voz y cogiéndome del brazo con tal fuerza que me hizo daño, dijo:

-mi marido con sesenta años me ha dejado por otra. Una pelantrusca ha roto mi casa. No podía ni levantarme de la cama, muerta de dolor....Ahora que los hijos están criados y vivíamos más agusto.....Tres meses lleva mi marido sin darme para come, sino fuera por mis hijos................-

La mujer hablaba y hablaba, cuatro bocacalles me había pasado, me daba no se que dejarla con su pena, pero pensé, de la quinta no pasa.

-Tengo de doblar por ahí-, le dije, -vale, vale, adiós-, me contestó y siguió su camino.

1 comentario:

Kuki13 dijo...

Jajjajja, Luna eso es muy tipico en pueblecitos pequeños donde todos se conocen, aun asi a veces es un poco cargante.. pero inevitable, yo como siempre voy de despistada, suelo escabullirme bien, y si no.... siempre esta el socorrido movil que haces ver que te llaman (es que lo tengo en vibrador..jajajaj) y te vas quedando rezagada hablando contigo misma...( jajajaa que no se que es peor). Pero si.. es algo muy normal en pueblos pequeños. Un beso guapísima