Insiste el topo en su delirio de amapola.
Rojo mar florece.
Luces de neón encienden el silencio.
Mi mano sucumbe a tu ternura.
Busca entre las sombras
acariciar tu muerte
tu muerte salada roja amapola.
Tu muerte que llenó mi boca
de tristes sapos
de príncipes envejecidos hinchados rotos en charcas dulces
en esas horas en que otro amor nos tienta.
Mi delirio de amapola
come sombras
para encontrar tu cuerpo
para matar tu muerte.
Las estrellas se vuelven de hojalata.
Hojas temblorosas
abren espantos a mi alma.
Mi cuerpo se pliega
en su noche de metal
en su luminiscencia de neón
sin consuelo.
Viejo topo
buscando a tientas
un vivir de amapola.
Rojo mar florece.
Luces de neón encienden el silencio.
Mi mano sucumbe a tu ternura.
Busca entre las sombras
acariciar tu muerte
tu muerte salada roja amapola.
Tu muerte que llenó mi boca
de tristes sapos
de príncipes envejecidos hinchados rotos en charcas dulces
en esas horas en que otro amor nos tienta.
Mi delirio de amapola
come sombras
para encontrar tu cuerpo
para matar tu muerte.
Las estrellas se vuelven de hojalata.
Hojas temblorosas
abren espantos a mi alma.
Mi cuerpo se pliega
en su noche de metal
en su luminiscencia de neón
sin consuelo.
Viejo topo
buscando a tientas
un vivir de amapola.



